Dos casas: rutinas, reglas y traslados
Cómo organizar la vida entre dos casas para que tu hijo o hija no sienta que vive de visita.
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Vivir en dos casas tiene un costo que los adultos no siempre ven: es tu hijo o hija quien se traslada, prepara el bolso, se olvida el cargador y se adapta a dos formas de hacer las cosas. Cuanto más previsible sea, menos energía le lleva.
Lo que ordena
- Un calendario a la vista, que conozca con anticipación.
- Avisar los cambios antes, y no el mismo día.
- Sus cosas básicas en las dos casas, para no vivir con el bolso a cuestas.
- Un lugar propio en cada casa, aunque sea pequeño: un cajón, un estante, una cama que es la suya.
- Poder hablar con el otro adulto cuando quiera, sin pedir permiso.
Reglas distintas en cada casa
No hace falta que las dos casas funcionen igual. Los adolescentes entienden que en cada lugar hay costumbres distintas. Lo que sí conviene acordar es lo básico: horarios de salida, uso del teléfono por la noche, escuela, salud y qué pasa con el consumo.
Si no logran acordar, sostén tus reglas en tu casa sin descalificar las de la otra: "Allá es de una manera, aquí es de esta". Lo que desordena no es la diferencia. Es que cada adulto use sus reglas para mostrar que el otro lo hace mal.
Los traslados
El cambio de casa es el momento más sensible de la semana. Muchos adolescentes llegan de mal humor, callados o cansados. No es contra ti: están pasando de un mundo a otro.
- Evita las preguntas sobre la otra casa apenas llega.
- Dale un rato antes de pedirle algo.
- El cambio de casa no es el momento para que los adultos discutan.
- Si el encuentro entre los adultos es tenso, que el cambio sea en un lugar neutral, como la salida de la escuela.
Con adolescentes, el calendario se conversa
A esta edad aparecen los amigos, las salidas, el deporte, una pareja. Un esquema rígido de días empieza a chocar con su vida. Que pida cambiar un fin de semana para ir a un cumpleaños no es un rechazo hacia ninguno de los dos: es lo esperable. Escuchar su opinión sobre los días no es dejarle la decisión, ni hacerle elegir con quién vive.
Las fechas especiales
- Decidan con tiempo cumpleaños, fiestas y vacaciones.
- Pregúntenle qué prefiere, sin hacerle elegir entre personas.
- En los eventos de la escuela y en sus logros, que pueda tener a los dos sin preocuparse por cómo se van a tratar.
Para hacer: revisar el esquema con tu hijo o hija
- 1Pregúntale qué es lo más incómodo de ir y venir.
- 2Elige una sola cosa para cambiar este mes.
- 3Si depende del otro adulto, háblalo tú. No le pidas que lo plantee.
Una pregunta para quedarte pensando
¿En cuál de las dos casas siente tu hijo o hija que tiene un lugar que es suyo, y qué lo hace sentir así?