Si tu hijo o hija habla de hacerse daño o de no querer vivir
Tómalo en serio, aunque lo diga al pasar, en broma o en un momento de enojo.
Pregúntale de forma directa y con calma: "¿Estás pensando en hacerte daño?". Preguntar no instala la idea. Puede ser lo que le permita pedir ayuda.
Escucha la respuesta sin regañar ni discutir. "Gracias por decírmelo. No vas a pasar por esto a solas."
Si te dice que sí, o no logras saberlo: quédate cerca, que no quede a solas. Guarda fuera de su alcance los medicamentos y cualquier cosa con la que pueda lastimarse. Y busca ayuda hoy.
Dónde buscar ayuda hoy: el servicio de urgencias de un hospital, el servicio de emergencias de tu país o una línea de crisis.