Cómo decírselo, y cómo seguir hablando
Qué decir cuando la decisión está tomada, qué dejar afuera y cómo sostener la conversación en los meses que siguen.
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Antes de decirlo
- Que la decisión esté tomada. Si todavía lo están pensando, no hace falta anunciar nada. Sí hace falta no negar lo que ya nota: "Estamos pasando un momento difícil y lo estamos hablando".
- Si es posible, que se lo digan los dos juntos. Si no, que lo que diga cada uno no contradiga al otro.
- Que ya tengan alguna respuesta sobre lo práctico: dónde va a vivir, qué días, qué pasa con la escuela.
- Elegir un momento sin apuro, lejos de un examen o de una fecha importante.
Lo que necesita escuchar
- 1Que es una decisión de los adultos, y que está tomada.
- 2Que no es por su culpa, y que no depende de nada que haga.
- 3Que se termina la pareja, no el lugar que tiene con cada uno.
- 4Qué cambia y qué no cambia en su vida de todos los días.
- 5Que puede preguntar ahora o más adelante, las veces que quiera.
"Decidimos separarnos. Es una decisión nuestra, de adultos, y no tiene que ver con nada que hayas hecho. Los dos vamos a seguir ocupándonos de ti. Vamos a contarte qué cambia y qué sigue igual."
Si se lo dices a solas, habla por ti: "Yo voy a seguir ocupándome de ti".
Lo que conviene dejar afuera
- Los motivos íntimos de la pareja, y quién tuvo la culpa.
- Infidelidades, dinero, abogados.
- Promesas que no sabes si vas a poder cumplir: "Nada va a cambiar".
- Pedirle su opinión sobre la decisión. Sobre los días y los horarios, sí. Sobre la separación, no.
Un adolescente suele preguntar por qué. No hace falta mentir ni contar todo: "Hay cosas que son de nosotros dos. Lo que sí te puedo decir es que lo pensamos mucho y que no es por ti".
Cómo decirlo
Evitar
"Pregúntale a tu padre por qué se fue."
Preferir
"Eso es entre nosotros. Lo que te toca a ti, te lo vamos a contar."
Evitar
"No pasa nada, todo va a seguir igual."
Preferir
"Van a cambiar cosas. Te las vamos a ir contando antes de que pasen."
Evitar
"¿Tú con quién quieres vivir?"
Preferir
"Queremos saber qué te resulta más cómodo con los días. La decisión la tomamos nosotros."
Evitar
"No llores, es lo mejor para todos."
Preferir
"Entiendo que te duela. Para ti no tiene por qué ser lo mejor."
Evitar
"Eso ya te lo expliqué."
Preferir
"Pregúntame las veces que necesites."
Después: seguir hablando
La primera conversación casi nunca alcanza. Muchos adolescentes no reaccionan en el momento, y las preguntas aparecen semanas después, de forma indirecta: en un trayecto, por la noche, por mensaje.
- Vuelve al tema de vez en cuando, en pocas palabras: "¿Cómo vas con lo de las dos casas?".
- Avisa los cambios antes de que pasen: una mudanza, otros días, una pareja.
- Acepta que no quiera hablar contigo. Puede hablarlo con otra persona de la familia o con un amigo.
- Cuenta en la escuela lo mínimo necesario, y dile antes qué vas a contar.
Una pregunta para quedarte pensando
¿Qué te contaban a ti, en tu infancia, de lo que pasaba entre los adultos de tu casa?