Lo que más protege: un adulto que ve y escucha

No es que no tenga problemas. Es saber que cuenta con al menos un adulto que lo ve, lo escucha y no lo juzga.

2 min de lectura

Lo que más protege emocionalmente a un adolescente no es que no tenga problemas. Es saber que cuenta con al menos un adulto que lo ve, lo escucha y no lo juzga. Esa presencia constante, que no viene a pedirle nada, es de lo que más cuida frente al malestar.

Mitos y realidades

Mito

"Si está bien, no hay nada que hacer."

Realidad

El bienestar se construye y se cuida. No es solo ausencia de problemas.

Mito

"Los adolescentes son así, intensos."

Realidad

La intensidad emocional es esperable. No quiere decir que no necesiten compañía.

Mito

"Si le pregunto cómo está, se va a preocupar."

Realidad

Preguntar cómo está comunica interés, no alarma.

Mito

"Mientras vaya a la escuela y tenga amigos, está bien."

Realidad

Lo que se ve desde afuera no siempre refleja lo que pasa por dentro.

Mito

"Tener días malos significa que algo anda mal."

Realidad

Los cambios de ánimo son parte de la vida. No todo malestar es una señal de alarma.

Cómo decirlo

Evitar

"Si estás bien, no hay de qué hablar."

Preferir

"Aunque hoy te vea mejor, me importa cómo te vienes sintiendo."

Evitar

"Avísame solo si estás muy mal."

Preferir

"No hace falta estar muy mal para que hablemos."

Evitar

"Tienes que estar bien."

Preferir

"No necesito que estés siempre bien para acompañarte."

Evitar

"Mientras cumplas con todo, está todo bien."

Preferir

"Además de lo que haces, me importa cómo te sientes."

Frases que acercan

  • "¿Cómo estás, en serio?"
  • "¿Hay algo que te esté pesando?"
  • "No tienes que tener todo bien todo el tiempo."
  • "Si alguna vez sientes que algo no anda bien, quiero que sepas que puedes contármelo."

Para hacer en familia: una palabra por semana

Una vez por semana, en un momento tranquilo, cada uno dice una palabra que describa cómo estuvo. Sin análisis ni consejos. Solo nombrar.

Seguimiento, semana a semana

Semana

1

Acción sugerida

Empezar con la palabra de la semana

Semana

2

Acción sugerida

Hablar de las propias emociones en primera persona: "yo hoy estuve..."

Semana

3

Acción sugerida

Hacerle una pregunta sobre lo que piensa o siente, no sobre lo que hace

Semana

4

Acción sugerida

Mirar si hay algo más de apertura

Una pregunta para quedarte pensando

¿Cuándo fue la última vez que tu hijo o hija te contó algo sin que se lo preguntaras?

Señales para consultar sin esperar

Conviene consultar con un profesional sin esperar si tu hijo o hija:

  • Habla de hacerse daño, de morir o de no querer seguir, aunque lo diga al pasar.
  • Se lastima a propósito.
  • Lleva más de dos semanas con tristeza, apatía o irritabilidad que no aflojan.
  • Tiene cambios marcados en el sueño o en la alimentación.
  • Se aisló de casi todo y de casi todos.
  • Ya no puede sostener la escuela o su rutina.

También si sientes que la familia ya no puede con esto sola.

Si hay riesgo inmediato, acude a un servicio de urgencias o llama al servicio de emergencias de tu país.

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