Pantallas, comparación y cuerpos "perfectos"
Lo que tu hijo o hija ve todos los días sobre cuerpos y comida, y cómo conversarlo sin prohibir.
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Antes, la comparación era con los compañeros de la escuela. Hoy es con miles de imágenes elegidas, retocadas y filtradas, que llegan sin buscarlas. Y con consejos sobre comida y ejercicio dados por personas sin formación, que se presentan como un estilo de vida saludable.
Lo que circula
- Imágenes editadas que se muestran como reales.
- Rutinas de comida y de entrenamiento muy restrictivas, mostradas como disciplina.
- Videos de "lo que como en un día", que invitan a compararse.
- Suplementos y productos para ganar músculo o bajar de peso, sin control médico.
- Contenido que presenta comer muy poco como un logro. Las plataformas lo restringen, pero circula.
- Comentarios sobre su cuerpo en sus propias fotos.
En los varones
En los varones la presión suele ir hacia el músculo: entrenar todos los días, comer para "ganar volumen", tomar suplementos. Como se parece a un hábito sano, tarda más en verse. La pregunta es la misma: si lo disfruta, o si se angustia cuando no puede cumplir.
Cómo conversarlo
- 1Pregunta con curiosidad qué cuentas sigue y qué le gusta de ellas.
- 2Miren juntos una imagen y piensen qué hubo que hacer para lograrla: luz, poses, filtros, edición.
- 3Pregúntale cómo se siente después de un rato mirando ese contenido.
- 4Cuéntale que lo que le aparece depende de lo que mira: puede dejar de seguir cuentas y marcar "no me interesa".
- 5Si aparece un suplemento o una dieta, propón consultarlo con un médico antes de empezar.
Cómo decirlo
Evitar
"Deja de mirar esas tonterías."
Preferir
"¿Qué te gusta de esa cuenta?"
Evitar
"Todo eso es mentira."
Preferir
"¿Cuánto de eso te parece que es real?"
Evitar
"Te voy a quitar el teléfono."
Preferir
"Me preocupa cómo quedas después de mirar eso. ¿A ti te pasa algo parecido?"
Qué observar
- Si después de usar el teléfono queda de peor humor con su cuerpo.
- Si empezó una dieta o una rutina copiada de una cuenta.
- Si borra o edita mucho sus fotos, o dejó de aparecer en ellas.
- Si recibe comentarios sobre su cuerpo, de conocidos o de extraños.
Una pregunta para quedarte pensando
¿Con quién se compara tu hijo o hija, y con quién te comparas tú?