Cuando la comida empieza a decir otra cosa

Cómo se ven de cerca las señales que preocupan, y por qué no son un capricho.

2 min de lectura

Un trastorno de la conducta alimentaria no empieza de un día para otro. Suele empezar con algo que parece razonable: comer más sano, hacer deporte, dejar los dulces. Lo que cambia es el tono: se vuelve rígido, secreto y cargado de angustia.

Tres formas en que puede aparecer

Qué pasa

Come cada vez menos

Qué puedes notar

Porciones más pequeñas, alimentos que desaparecen de su plato, excusas para no comer con otros, mucho interés por cocinar para los demás sin comer.

Qué pasa

Come mucho en poco tiempo, con la sensación de no poder parar

Qué puedes notar

Comida que desaparece, envoltorios escondidos, comer a solas o de noche, vergüenza después.

Qué pasa

Intenta compensar lo que comió

Qué puedes notar

Va al baño apenas termina de comer, hace ejercicio que no puede saltarse, ayuna después de una comida abundante.

Pueden combinarse, y pueden pasar sin que el peso cambie.

Lo que suele acompañarlas

  • Irritabilidad, sobre todo alrededor de las comidas.
  • Aislamiento: deja las salidas donde hay comida.
  • Rigidez: reglas, rituales, mucha angustia si algo cambia.
  • Ropa grande, frío, cansancio.
  • Negar que pase algo, a veces con mucha convicción.

Por qué no es un capricho

Desde afuera parece una decisión: "Que coma y listo". Desde adentro no lo es. La restricción o el atracón calman algo por un rato, y eso los vuelve difíciles de soltar. Tu hijo o hija puede saber que le hace mal y, a la vez, sentir terror de dejarlo. Por eso discutir, convencer o amenazar no funciona, y por eso la voluntad sola no alcanza.

Lo que conviene saber

  • No hay un culpable. Los comentarios pesan, pero ninguno alcanza por sí solo para causar un trastorno. Intervienen la biología, la historia, el momento y el entorno.
  • Pasa en todos los cuerpos y en todos los géneros.
  • Negarlo es parte de lo que le pasa, no una mentira para engañarte.
  • Cuanto antes se consulta, mejor es la evolución.

Para hacer: ordenar lo que viste

  1. 1Anota qué cambió y desde cuándo: comidas, ánimo, ejercicio, vida social.
  2. 2Separa los hechos de los temores.
  3. 3No busques pruebas revisando sus cosas, ni lo peses en casa.
  4. 4Con esas notas, pide una consulta. No hace falta esperar a tener certezas, ni a entender por qué. Entender puede esperar. La consulta, no.

Una pregunta para quedarte pensando

Si la comida fuera una forma de hablar, ¿qué estaría tratando de decir tu hijo o hija?

Señales para consultar sin esperar

Pide una consulta médica sin esperar si:

  • Bajó de peso rápido, o dejó de crecer como venía creciendo.
  • Tiene mareos, desmayos, mucho frío o un cansancio que no cede.
  • Dejó de menstruar.
  • Vomita después de comer, o usa laxantes o pastillas para adelgazar.
  • Casi no come, o casi no toma líquidos.
  • Tiene atracones frecuentes, con mucha angustia o vergüenza después.
  • Habla de hacerse daño, o se lastima.

No hace falta que esté muy delgado para que haya un problema serio. Los trastornos de la conducta alimentaria aparecen en cuerpos de todos los tamaños, y también en varones.

Si se desmaya, tiene dolor en el pecho o palpitaciones, no logra retener líquidos o lleva un día sin beber, acude a un servicio de urgencias.

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