Pantallas: pornografía, fotos íntimas y presión

Lo que tu hijo o hija encuentra en las pantallas, cómo conversarlo y qué hacer si una imagen suya circula.

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Pornografía

La mayoría de los adolescentes ve pornografía en algún momento, muchas veces sin buscarla y antes de lo que los adultos imaginan. El problema no es la curiosidad. Es que se vuelva su única fuente de información sobre el sexo.

  • Lo que muestra está actuado: no es así como se ven los cuerpos ni como funciona el placer.
  • Casi nunca aparecen el consentimiento, el cuidado ni la ternura.
  • Con frecuencia muestra violencia o humillación como si fueran lo habitual.

No hace falta interrogar. Alcanza con decirlo con calma, y volver al tema cuando surja:

"Si alguna vez ves pornografía, quiero que sepas que eso es una actuación. No es así como se tratan dos personas que se cuidan. Si ves algo que te incomoda o te asusta, puedes contármelo."

Fotos y videos íntimos

Enviarse imágenes es, para algunos adolescentes, parte de una relación. No es lo mismo que hacerlo bajo presión, ni que la imagen se difunda sin permiso. En algunos países, además, tiene consecuencias legales aunque sea entre personas de la misma edad. Tu hijo o hija necesita saber tres cosas:

  • Nadie que lo quiera bien lo presiona para mandar una foto.
  • Una imagen enviada deja de estar bajo su control.
  • Reenviar una imagen íntima de otra persona es dañarla, y en muchos países es un delito.

Si una imagen suya circula, o lo amenazan con difundirla

  1. 1Lo primero que necesita escuchar: "No es tu culpa. Hiciste bien en contarme". El responsable es quien difunde o amenaza.
  2. 2No pagues ni cedas a lo que piden. Suele empeorar.
  3. 3No borres la conversación. Guarda capturas de los mensajes, los nombres de usuario y los enlaces. No hace falta capturar ni reenviar la imagen.
  4. 4Bloquea la cuenta y denúnciala en la plataforma. Take It Down (takeitdown.ncmec.org) es un servicio gratuito que ayuda a frenar la difusión de imágenes íntimas de menores de 18 años en las plataformas que participan.
  5. 5Si hay un adulto involucrado, una extorsión o una difusión, busca ayuda especializada y haz la denuncia.
  6. 6Si circula entre compañeros, avisa a la escuela. Dile antes a tu hijo o hija qué vas a contar y a quién.
  7. 7Quédate cerca, que no quede a solas con esto. La vergüenza puede ser muy intensa. Si habla de hacerse daño o de no querer vivir, ve a Ayuda en crisis.

Cuando un adulto o un desconocido le escribe

  • Señales: pide secreto, halaga mucho, regala cosas, pasa rápido a lo íntimo, pide fotos, propone cambiar de aplicación.
  • Qué decirle antes de que pase: "Si alguien te pide que me guardes un secreto, esa es la señal para contármelo".
  • Si ya pasó: guarda las conversaciones, no le escribas tú a esa persona, denuncia la cuenta en la plataforma y haz la denuncia. Y no lo castigues quitándole el teléfono: si contar tiene castigo, la próxima vez no cuenta.
Cómo decirlo

Evitar

"¿Cómo se te ocurre mandar eso?"

Preferir

"Gracias por contarme. Vamos a resolverlo juntos."

Evitar

"Te quedas sin teléfono."

Preferir

"El teléfono no es el problema. El problema es lo que te hicieron."

Evitar

"Eso es un asco, no quiero que lo veas."

Preferir

"Es esperable que te dé curiosidad. Quiero que sepas qué tiene de real y qué no."

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Una pregunta para quedarte pensando

Si tu hijo o hija cometiera un error en las pantallas, ¿se atrevería a contártelo?

Señales para consultar sin esperar

Conviene buscar ayuda sin esperar si:

  • Su pareja lo controla (el teléfono, la ropa, con quién habla), lo aísla, lo humilla o le da miedo.
  • Cuenta, o da a entender, que alguien lo tocó, lo presionó o lo forzó a algo que no quería.
  • Un adulto, o alguien bastante mayor, le escribe, le pide fotos o le pide guardar un secreto.
  • Alguien difundió imágenes íntimas suyas, o amenaza con hacerlo.
  • Puede haber un embarazo o una infección, y no sabe a dónde acudir.
  • Después de una ruptura, de una difusión de imágenes o de una amenaza, habla de hacerse daño o de no querer vivir.

Si te cuenta un abuso: créele, dile que no es su culpa y que hizo bien en contarlo. No lo interrogues ni le prometas guardar el secreto. Ocúpate de que no vuelva a quedar a solas con esa persona, y no la enfrentes tú. Busca un servicio especializado. Si pasó hace pocos días, acude a un servicio de urgencias: hay cuidados médicos que dependen del tiempo.

Si hay un riesgo inmediato, llama al servicio de emergencias de tu país.

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