Primeras parejas, y primeros desamores

Qué significan las primeras relaciones, qué lugar puedes tener y cómo acompañar una ruptura.

2 min de lectura

Las primeras parejas suelen parecer poca cosa desde afuera: duran semanas, empiezan por mensajes, cambian rápido. Para tu hijo o hija no lo son. Ahí está probando cómo es querer, sentirse querido, confiar, celar, pelear y separarse.

Tu lugar

  • Tómalo en serio. Las burlas y los diminutivos cierran la puerta.
  • Interésate por la persona, no solo por lo que hacen.
  • Abre tu casa: conocer a su pareja es la mejor información que vas a tener.
  • Sostén las reglas de siempre (horarios, avisos) sin convertirlas en un castigo por estar en pareja.
  • Respeta lo que no cuenta. La intimidad de una pareja también es intimidad.

Las reglas de casa

Cada familia decide las suyas: puertas, quedarse a dormir, horarios. No hay una respuesta única. Sirve que sean claras, que se expliquen y que sean las mismas para todos tus hijos, sin distinguir por género ni por quién les gusta.

Cómo se ve una relación que hace bien

  • Sigue viendo a sus amigos y haciendo sus cosas.
  • Puede decir que no y estar en desacuerdo.
  • En general, se lo ve contento.
  • No tiene miedo de la reacción de su pareja.
  • No tiene que demostrar dónde está ni con quién.

Si la diferencia de edad es grande

Unos pocos años pesan mucho a esta edad: en experiencia, en autonomía y en poder. Si su pareja es bastante mayor, no alcanza con prohibir. Hace falta mirar de cerca, conocer a esa persona y hablar de quién decide en esa relación. Si es un adulto, no es una relación entre iguales, y según las edades y el país puede ser un delito. No esperes: busca orientación especializada y legal.

El primer desamor

Una ruptura adolescente puede doler tanto como una adulta, con menos recursos para atravesarla. A veces viene con exposición: lo sabe toda la escuela, o quedan fotos y mensajes dando vueltas.

  • No minimices: "Ya vas a conocer a otra persona" no consuela.
  • No hables mal de quien lo dejó.
  • Acompaña sin pedir explicaciones: comida, presencia, un plan.
  • Presta atención a las pantallas: revisar todo el tiempo el perfil de la otra persona alarga el dolor.
Cómo decirlo

Evitar

"Son cosas de la edad, mañana se te pasa."

Preferir

"Veo que te duele mucho. Estoy aquí."

Evitar

"Te dije que no te convenía."

Preferir

"Lo siento. ¿Quieres contarme, o prefieres que hagamos otra cosa?"

Evitar

"¿Y quién es? ¿De qué familia? ¿Qué hacen sus padres?"

Preferir

"Cuéntame cómo es. ¿Qué te gusta de estar con esa persona?"

Si pasan las semanas y no retoma nada, o aparece desesperanza, mira el tema Estado emocional.

Una pregunta para quedarte pensando

¿Qué aprendiste tú del amor en tus primeras relaciones, y qué te gustaría que tu hijo o hija aprendiera distinto?

Señales para consultar sin esperar

Conviene buscar ayuda sin esperar si:

  • Su pareja lo controla (el teléfono, la ropa, con quién habla), lo aísla, lo humilla o le da miedo.
  • Cuenta, o da a entender, que alguien lo tocó, lo presionó o lo forzó a algo que no quería.
  • Un adulto, o alguien bastante mayor, le escribe, le pide fotos o le pide guardar un secreto.
  • Alguien difundió imágenes íntimas suyas, o amenaza con hacerlo.
  • Puede haber un embarazo o una infección, y no sabe a dónde acudir.
  • Después de una ruptura, de una difusión de imágenes o de una amenaza, habla de hacerse daño o de no querer vivir.

Si te cuenta un abuso: créele, dile que no es su culpa y que hizo bien en contarlo. No lo interrogues ni le prometas guardar el secreto. Ocúpate de que no vuelva a quedar a solas con esa persona, y no la enfrentes tú. Busca un servicio especializado. Si pasó hace pocos días, acude a un servicio de urgencias: hay cuidados médicos que dependen del tiempo.

Si hay un riesgo inmediato, llama al servicio de emergencias de tu país.

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