La sexualidad en la adolescencia: de qué hablamos

Es más que relaciones sexuales. Qué es esperable en esta etapa y por qué tu lugar importa aunque no te pregunte nada.

2 min de lectura

Cuando un adulto escucha "sexualidad adolescente" suele pensar en relaciones sexuales y en riesgos. Es bastante más: el cuerpo que cambia, lo que se siente por otros, la curiosidad, el pudor, la intimidad, las preguntas sobre quién es. Todo eso está pasando, aunque en casa no se nombre.

Lo que es esperable

  • Curiosidad por el propio cuerpo y por el de otros.
  • Más pudor, puertas cerradas, necesidad de intimidad.
  • Enamoramientos intensos, correspondidos o no.
  • Preguntas sobre quién le gusta y cómo quiere vivirlo.
  • Buscar información por su cuenta, sobre todo en las pantallas.
  • Hablar de esto con sus amigos mucho antes que con los adultos.
  • Ritmos muy distintos: hay quienes empiezan pronto y quienes no tienen ningún apuro.

Lo que tu hijo o hija necesita de ti

No necesita un experto. Necesita tres cosas: información cierta, un adulto que no se escandalice y la seguridad de que, si algo sale mal, puede contarlo. Hablar de sexualidad con un adulto no adelanta el inicio: ayuda a cuidarse mejor y a pedir ayuda antes.

Mitos y realidades

Mito

"Si le hablo, lo estoy empujando."

Realidad

Hablar no adelanta nada. Hace que llegue con más información y con menos miedo.

Mito

"Ya lo sabe todo, lo ve en internet."

Realidad

Lo que ve en internet no explica el cuidado, el respeto ni lo que se siente.

Mito

"De eso se ocupa la escuela."

Realidad

La escuela puede informar. Lo que piensan en casa y cómo acompañan, solo lo da la casa.

Mito

"Si no pregunta, es que no le interesa."

Realidad

Muchos no preguntan por vergüenza, o porque ya entendieron que en casa no se habla.

Mito

"Con un hijo varón no hace falta."

Realidad

Los varones necesitan hablar de consentimiento, de cuidado y de lo que sienten tanto como cualquiera.

Para hacer: saber desde dónde partes

  1. 1Piensa qué partes de este tema puedes hablar con comodidad, y cuáles no.
  2. 2Elige una de las que sí, y busca una ocasión esta semana.
  3. 3Para las otras, piensa quién más podría hablarlas: otro adulto de la familia, un profesional de la salud.

Sobre orientación sexual e identidad de género, mira el tema Identidad.

Una pregunta para quedarte pensando

¿Quién te habló a ti de sexualidad, y qué te habría gustado que te dijeran?

Para ir más a fondo

Raíces es un espacio para mirar qué se decía y qué se callaba sobre la sexualidad en tu propia historia.

Señales para consultar sin esperar

Conviene buscar ayuda sin esperar si:

  • Su pareja lo controla (el teléfono, la ropa, con quién habla), lo aísla, lo humilla o le da miedo.
  • Cuenta, o da a entender, que alguien lo tocó, lo presionó o lo forzó a algo que no quería.
  • Un adulto, o alguien bastante mayor, le escribe, le pide fotos o le pide guardar un secreto.
  • Alguien difundió imágenes íntimas suyas, o amenaza con hacerlo.
  • Puede haber un embarazo o una infección, y no sabe a dónde acudir.
  • Después de una ruptura, de una difusión de imágenes o de una amenaza, habla de hacerse daño o de no querer vivir.

Si te cuenta un abuso: créele, dile que no es su culpa y que hizo bien en contarlo. No lo interrogues ni le prometas guardar el secreto. Ocúpate de que no vuelva a quedar a solas con esa persona, y no la enfrentes tú. Busca un servicio especializado. Si pasó hace pocos días, acude a un servicio de urgencias: hay cuidados médicos que dependen del tiempo.

Si hay un riesgo inmediato, llama al servicio de emergencias de tu país.

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