Cómo hablar sin dar un sermón
Muchas conversaciones cortas valen más que "la charla". Cómo empezar, qué decir y qué hacer con tu propia incomodidad.
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"La charla" única, seria, con los dos sentados frente a frente, casi nunca funciona: incomoda a todos y llega tarde o demasiado pronto. Lo que funciona son muchas conversaciones breves, a lo largo de los años, que se apoyan en lo que ya está pasando.
Ocasiones que sirven
- Una escena de una serie o de una película.
- Una noticia, una canción, algo que pasó en la escuela.
- Una pregunta suya, aunque llegue en mal momento.
- Un trayecto, una caminata, cocinar juntos: hablar sin mirarse de frente ayuda.
Cómo hacerlo
- 1Empieza preguntando qué sabe o qué piensa: "¿Qué se dice de esto entre tus amigos?".
- 2Contesta lo que pregunta, en pocas palabras. No aproveches para decirlo todo.
- 3Usa las palabras correctas para el cuerpo, sin diminutivos ni rodeos.
- 4Si no sabes, dilo: "No lo sé. Lo busco y te cuento".
- 5Di lo que piensas tú, como tu opinión y no como una ley.
- 6Cierra dejando la puerta abierta.
"Puede que a veces me dé un poco de vergüenza hablar de esto, y a ti también. Aun así, prefiero que me preguntes a mí antes que quedarte con la duda."
Tu propia incomodidad
Es probable que nadie te haya hablado así a ti. La incomodidad no es un obstáculo: es el punto de partida de casi todos los adultos. No hace falta ocultarla. Lo que conviene mirar es qué hace contigo: si te lleva a callar, a bromear, a regañar o a dar un discurso.
Tus valores también cuentan
Puedes tener convicciones firmes sobre cuándo y cómo. Compártelas: tu hijo o hija necesita saber qué piensas. Lo que protege es que, piense como piense, sepa que puede acudir a ti si algo pasa. Un adolescente que teme decepcionarte suele cuidarse peor, porque se cuida a escondidas.
Cómo decirlo
Evitar
"De eso no se habla."
Preferir
"Me cuesta un poco, pero quiero que podamos hablarlo."
Evitar
"¿Ya tuviste relaciones? Dime la verdad."
Preferir
"No necesito saberlo todo. Sí quiero que tengas cómo cuidarte y a quién preguntar."
Evitar
"A tu edad eso no corresponde."
Preferir
"Me parece que es pronto, y te cuento por qué. Aun así, quiero que sepas cuidarte."
Evitar
"Cuídate."
Preferir
"Cuidarse es usar preservativo, y también poder decir que no y elegir con quién."
Evitar
"Como te pase algo, vas a ver."
Preferir
"Si algo sale mal, llámame. Primero te ayudo y después hablamos."
Si te cuenta algo que no esperabas
Lo primero que escuche decide si vuelve a contarte. Respira, agradece que te lo haya dicho y pregunta qué necesita. Lo que tengas que pensar, lo piensas después.
Una pregunta para quedarte pensando
¿Qué es lo que más te cuesta nombrar de este tema, y qué crees que pasaría si lo nombraras?