Qué hacer cuando algo preocupa, y cuándo consultar
No hace falta una prueba definitiva para actuar, ni actuar como si todo estuviera perdido.
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Se trata de aumentar la presencia adulta, revisar acuerdos, reducir situaciones de riesgo y pensar en apoyo si las cosas no mejoran. Cuidar antes de que el consumo se vuelva la salida habitual frente al malestar.
Mitos y realidades
Mito
"Hasta que no tenga certeza, no puedo hacer nada."
Realidad
Una preocupación fundada ya permite actuar desde el cuidado.
Mito
"Lo único que sirve es prohibir todas las salidas."
Realidad
Reducir riesgos suele servir más que prohibir todo sin conversación.
Mito
"Si me cuenta algo, no debo poner límites para no perder su confianza."
Realidad
Escuchar no es renunciar a los límites.
Mito
"Una conversación debería alcanzar."
Realidad
Suele hacer falta más de una, y seguimiento.
Para hacer: un plan de cuidado
- 1Definan qué señales preocupan y cuáles van a seguir mirando.
- 2Acuerden cambios temporales en salidas, horarios o supervisión.
- 3Abran una conversación breve por semana para ver cómo sigue.
- 4Piensen en un adulto de confianza fuera de casa, si no quiere hablar con ustedes.
- 5Decidan desde ya cuándo van a buscar ayuda profesional si no hay mejora.
Para hacer: reducir situaciones de riesgo
- Identifica en qué lugares hay más presión o más exposición.
- Piensa alternativas concretas para que vuelva a casa de forma segura.
- No lo dejes aislado como castigo.
- Revisa si en casa hay alcohol, medicamentos u otras sustancias a su alcance.
Cómo decirlo
Evitar
"No sales más y listo."
Preferir
"Por ahora vamos a revisar algunas salidas y acuerdos, porque necesito cuidar tu seguridad."
Evitar
"Si me mientes otra vez, olvídate."
Preferir
"La honestidad importa. Si algo pasó, prefiero que lo trabajemos a que sigamos ocultándolo."
Evitar
"Esto se resuelve con fuerza de voluntad."
Preferir
"Si esto te está costando, podemos buscar ayuda. No tienes que resolverlo a solas."
Cuándo consultar
- Cuando el consumo parece habitual, y no una prueba aislada.
- Cuando parece cumplir una función: escapar, no sentir.
- Cuando en casa el tema está completamente bloqueado.
- Cuando hay señales de un malestar emocional más amplio.
Quién puede ayudar
Tipo
Médico o pediatra
Para qué sirve
Un primer contacto, para una evaluación general
Tipo
Equipo de orientación de la escuela
Para qué sirve
Un recurso cercano, si hay señales en la escuela
Tipo
Psicólogo o psicóloga de adolescentes
Para qué sirve
Para trabajar lo que sostiene el consumo
Tipo
Servicio especializado en consumos
Para qué sirve
Cuando el consumo es habitual o hay pérdida de control
Una pregunta para quedarte pensando
¿Qué lugar tiene el alcohol en la vida de tu familia?