Prevenir en la vida de todos los días: salidas y acuerdos
Acuerdos simples y hablados antes ayudan cuando tu hijo o hija está bajo presión.
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No se trata de instalar miedo. Se trata de que sepa qué hacer, a quién llamar y cómo pedir ayuda si aparece una situación incómoda, confusa o de riesgo. El miedo puede bloquear la conversación. Un acuerdo hablado antes ayuda a decidir en el momento.
Cómo decirlo
Evitar
"No quiero que vayas porque no confío."
Preferir
"Necesito saber dónde vas a estar, con quién y cómo vuelves. Eso es parte del cuidado."
Evitar
"Si pasa algo, arréglate."
Preferir
"Si pasa algo, me llamas. Prefiero ir a buscarte antes que te quedes en un lugar inseguro."
Evitar
"No te juntes con nadie que consuma."
Preferir
"Si en un grupo aparece el consumo, quiero que puedas pensar qué hacer y cómo irte si no estás cómodo."
Evitar
"Tú ya sabes lo que tienes que hacer."
Preferir
"Podemos pensar juntos algunas salidas para cuando haya presión."
Para hacer: el acuerdo de salida
- 1Acuerden horario, lugar, quiénes van y cómo vuelve.
- 2Definan una palabra o un mensaje corto para pedir ayuda sin dar explicaciones.
- 3Acuerden que pedir ayuda no trae un castigo automático.
- 4Conversen qué hacer si otra persona toma de más o se siente mal.
- 5Al día siguiente, hablen sin convertirlo en un interrogatorio.
Para hacer: tres frases para irse
- 1Piensen juntos tres frases para salir de una situación incómoda.
- 2Que sean simples: "No tengo ganas", "Salgo un rato", "Tengo que llamar a casa".
- 3Identifiquen a qué adulto puede llamar.
- 4Dejen claro que cuidarse no es quedar mal.
Qué observar
- Si los acuerdos de salidas y horarios se pueden revisar sin pelea.
- Si cuenta con otros lugares de pertenencia, descanso y disfrute.
- Si en casa hay alcohol o medicamentos a su alcance.
Una pregunta para quedarte pensando
Si te llamara en medio de la noche para que lo vayas a buscar, ¿qué sería lo primero que escucharía de ti?