Cuando hay crisis, bloqueo o mucho sufrimiento

Para cuando la casa vive apagando crisis. Bajar la sobrecarga, cuidar la seguridad y formar una red.

3 min de lectura

Que tu hijo o hija esté sufriendo no quiere decir que hayas fallado. Muchas veces el sufrimiento aparece porque los lugares donde vive no están pensados para su manera de funcionar. Es una señal de que hacen falta más apoyos, no de que algo esté roto.

En este punto, lo primero es dejar de leer lo que pasa como mala conducta. Una crisis puede ser un desborde, no una manipulación.

Lo primero: bajar el riesgo y la sobrecarga

  1. 1Reduce por un tiempo las exigencias que están disparando las crisis.
  2. 2Cuida lo básico: descanso, comida, compañía y menos estímulos, si eso ayuda.
  3. 3No lo dejes a solas si se lastima, si está desesperado o si no sabes cómo puede reaccionar.
  4. 4Durante la crisis, evita las discusiones largas.
  5. 5Busca ayuda profesional si hay riesgo.

Si tu hijo o hija habla de hacerse daño o de no querer vivir

  • Tómalo en serio, aunque lo diga al pasar, en broma o en un momento de enojo.

  • Pregúntale de forma directa y con calma: "¿Estás pensando en hacerte daño?". Preguntar no instala la idea. Puede ser lo que le permita pedir ayuda.

  • Escucha la respuesta sin regañar ni discutir. "Gracias por decírmelo. No vas a pasar por esto a solas."

  • Si te dice que sí, o no logras saberlo: quédate cerca, que no quede a solas. Guarda fuera de su alcance los medicamentos y cualquier cosa con la que pueda lastimarse. Y busca ayuda hoy.

Dónde buscar ayuda hoy: el servicio de urgencias de un hospital, el servicio de emergencias de tu país o una línea de crisis.

Un plan para las crisis

  1. 1Identifiquen las señales que avisan que se viene una sobrecarga fuerte.
  2. 2Acuerden qué baja la intensidad: silencio, espacio, compañía, menos estímulos.
  3. 3Definan qué no hacer: gritar, rodearlo, ironizar, amenazar o pedir explicaciones en ese momento.
  4. 4Tengan a mano a quién llamar.
  5. 5Después de cada episodio, revisen el plan.

Volver poco a poco

  1. 1Identifica qué se interrumpió: escuela, sueño, higiene, vínculos o tareas.
  2. 2Elige un primer paso mínimo y posible.
  3. 3Coordina los apoyos con la escuela o con un profesional.
  4. 4Aumenta las exigencias poco a poco, si hay estabilidad.

Volver a lo mismo sin que nada cambie suele reiniciar el problema.

Mitos y realidades

Mito

"Esto se arregla con castigos más fuertes."

Realidad

El castigo puede empeorar las crisis cuando hay una sobrecarga real.

Mito

"Si lo dejamos parar, no vuelve más."

Realidad

A veces parar un momento permite reorganizar los apoyos. Una pausa con plan también es cuidado.

Mito

"Tiene que adaptarse, aunque sufra."

Realidad

Adaptarse a costa de un sufrimiento extremo no es un objetivo saludable.

Mito

"Pedir ayuda es haber fallado."

Realidad

Pedir ayuda puede ser una forma de responsabilidad.

Mito

"Cuando baja la crisis, se puede volver a lo de antes."

Realidad

Después de una crisis hace falta revisar qué tiene que cambiar.

Cómo decirlo

Evitar

"No te aguanto más."

Preferir

"Estamos todos desbordados y necesitamos ayuda para cuidar mejor esto."

Evitar

"Mañana vas igual, y punto."

Preferir

"Necesitamos revisar cómo volver a la escuela sin que esto te haga tanto daño."

Evitar

"Promete que no va a volver a pasar."

Preferir

"Más que una promesa, necesitamos un plan para cuando empieces a sobrecargarte."

Evitar

"Nos estás arruinando la vida."

Preferir

"Esto nos afecta a todos, y necesitamos ayuda para atravesarlo mejor."

Cuidar también a los adultos

  • Repartan las tareas entre los adultos disponibles. Que no sea una sola persona la que sostiene todo.
  • Definan momentos de descanso.
  • Cuiden los acuerdos entre ustedes, para no darle mensajes contradictorios.
  • Busquen un espacio de apoyo propio.

Algo para ti

Lo que más protege a un adolescente que funciona de otra manera no es que todo le resulte fácil. Es tener al menos un adulto que lo vea entero, con lo que le cuesta y con lo que puede, y que no se rinda. Ese adulto puedes ser tú.

Una pregunta para quedarte pensando

¿Quién te ayuda a ti a no vivir de crisis en crisis?

Señales para consultar sin esperar

En cualquier situación, conviene consultar con un profesional sin esperar si:

  • Se lastima a propósito, o habla de morir o de no querer seguir.
  • Tiene crisis frecuentes, con pérdida de control o riesgo de hacerse daño o de dañar a otros.
  • Rechaza la escuela de forma intensa, o ya no sostiene rutinas básicas: dormir, comer, higiene.
  • Está muy aislado, o con un agotamiento extremo.
  • En casa, el cansancio de los adultos está llevando a gritos, amenazas o castigos extremos.

También si la escuela y la familia no logran coordinarse frente a un deterioro evidente.

Si hay riesgo inmediato, acude a un servicio de urgencias o llama al servicio de emergencias de tu país.

Volver a los recursos

Se comparte solo el recurso. Nunca tus respuestas ni tu lectura.