Acompañar sin apurar definiciones
La identidad en la adolescencia se construye en movimiento. Qué necesita un adolescente para explorar sin quedar encerrado en una etiqueta.
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En la adolescencia, la pregunta "¿quién soy?" pasa al primer plano. No es una crisis: es un proceso. Se construye probando gustos, pertenencias, formas de mostrarse, valores e ideas. Lo que más ayuda es un entorno donde pueda ensayar sin sentir que tiene que definirse de una vez y para siempre.
Lo que necesita
- Lugar para explorar sin que cada exploración sea un juicio.
- Adultos que puedan sostener la incomodidad de lo diferente.
- Personas de referencia dentro y fuera de la familia.
- Que sus preguntas se reciban con curiosidad, y no con respuestas cerradas.
Mitos y realidades
Mito
"A su edad ya debería tenerlo claro."
Realidad
La identidad adolescente se construye con pruebas, cambios y búsquedas.
Mito
"Si cambia de gustos o de forma de vestir, está perdido."
Realidad
Cambiar no siempre es conflicto. Muchas veces es exploración.
Mito
"Acompañar es aprobar todo sin preguntar nada."
Realidad
Acompañar incluye escuchar, orientar y también poner límites cuando hace falta.
Mito
"Si le doy demasiada libertad, se va a perder."
Realidad
Explorar con sostén no hace que se pierda. La restricción sin diálogo sí puede alejarlo.
Mito
"La familia pierde lugar cuando aparece el grupo."
Realidad
El grupo importa mucho, y la familia sigue siendo una referencia.
Cómo decirlo
Evitar
"Antes eras distinto."
Preferir
"Veo que estás cambiando algunas cosas. Me interesa entender qué significan para ti."
Evitar
"Eso es una etapa."
Preferir
"Puede que esto cambie o puede que no. Lo importante es que podamos hablarlo con respeto."
Evitar
"No te reconozco."
Preferir
"Estoy aprendiendo a conocer esta parte tuya también."
Evitar
"Mientras vivas en esta casa, no vas a ser así."
Preferir
"Podemos hablar de cómo te muestras, y también de lo que necesitamos cuidar en la convivencia."
Evitar
"No entiendo nada de tu generación."
Preferir
"Puede que no entienda todo de entrada, pero quiero escucharte sin burlarme ni juzgarte."
Para hacer: una conversación con curiosidad
- 1Elige un momento tranquilo, y no la fuerces.
- 2Pregúntale qué cosas le importan hoy, qué le gusta o qué siente que lo representa.
- 3Escucha sin corregir de inmediato.
- 4No conviertas cada respuesta en una conclusión definitiva.
- 5Deja claro que puede seguir hablando cuando quiera.
Para hacer: una pregunta por semana
Una vez por semana, hazle una pregunta sobre quién es, y no sobre lo que hace. Por ejemplo: "¿Qué es algo tuyo que crees que poca gente conoce?".
Una pregunta para quedarte pensando
¿Qué imaginabas para tu hijo o hija antes de que empezara a mostrarte quién es?