Ejemplo · datos de ejemplo

Un recurso que recibe cada adulto de la escuela.

Guía de primera respuesta

Para cualquier adulto de la escuela.

Qué es y qué no es. RMU es un método preventivo. Esta guía orienta los primeros minutos frente a una situación de riesgo: lo que cualquier adulto de la escuela necesita saber para cuidar y no dañar. No es un protocolo de intervención. Las decisiones que siguen (comunicaciones a organismos, denuncias, avisos a la familia, derivaciones) las toma la institución según su propio protocolo y las leyes de su estado y de su distrito. RMU no interviene en situaciones individuales.

La escuela no queda sola. Cada escuela arma su Mapa de recursos al sumarse a RMU, para saber siempre a quién recurrir.

Lo que vale para todas las situaciones
  1. Escuchar con calma, sin juzgar ni retar.
  2. Creer y tomar en serio lo que se escucha o se observa.
  3. No interrogar ni pedir detalles: alcanza con lo que el alumno quiera decir.
  4. No dejar solo a un alumno si hay riesgo.
  5. No prometer secreto. Explicar que, para cuidarlo, hay que pedir ayuda a quienes pueden darla.
  6. Anotar lo observado y las palabras textuales, sin interpretar.
  7. Avisar en el momento al counselor y al equipo de la escuela, o a la dirección.
  8. Activar el protocolo de la institución (ver Mapa de recursos de la escuela). Si la escuela todavía no tiene protocolo: avisar al counselor, al equipo de la escuela y a la dirección, y usar los contactos del Mapa de recursos (servicio de salud, organismo de protección de derechos, emergencias). Mientras arma el suyo, la escuela puede partir del Modelo de protocolo institucional de RMU.

Y después: cuidar a quien intervino. El equipo se reúne para acompañarse. Estas situaciones también impactan en los adultos.

Situación por situación

Ideas de quitarse la vida. Señales: dice que quiere morir o "no estar más" (aunque sea en broma), escritos o publicaciones con ese contenido, despedidas, regalar sus cosas. Primera respuesta: preguntar directamente "¿Estás pensando en quitarte la vida?" (preguntar no induce la idea: abre la puerta a hablar). No lo dejes solo: acompáñalo tú hasta el counselor. El counselor u otro profesional habilitado evalúa el riesgo, según el protocolo del distrito. No opinar ni dar información sobre métodos. Reaccionar sin alarma ni reto, y quedarse con el chico o la chica hasta que el counselor se haga cargo. Si el riesgo es inmediato, emergencias.

Autolesiones. Señales: cortes, quemaduras o marcas sin explicación clara, ropa de manga larga aunque haga calor, esconder los brazos o las piernas. Primera respuesta: reaccionar con calma, sin horror, sin reto y sin pedirle que muestre las heridas. Si hay una herida, primeros auxilios. No suponer que lo hace "para llamar la atención": es una forma de soportar algo que duele. Preguntar también si tiene ideas de quitarse la vida. No prometer secreto y avisar al equipo.

Abuso sexual o maltrato. Señales: un relato, lesiones sin explicación clara, miedo a volver a casa, conductas sexuales no esperables para la edad. Primera respuesta: decir "Hiciste bien en contármelo. No es tu culpa. Voy a buscar ayuda para cuidarte." No interrogar, no revisar su cuerpo, no sacar fotos, no confrontar a la persona nombrada. En Florida, la obligación de denunciar es tuya: llama enseguida a la Florida Abuse Hotline (1-800-962-2873), aunque no tengas certeza. No hacen falta pruebas: alcanza con una sospecha razonable. El personal de la escuela debe dar su nombre al denunciar. Avisar al counselor y a la dirección también es necesario, pero no reemplaza tu propia denuncia.

Duelo y muerte en la comunidad. Primera respuesta: dar información clara y cuidada, sin detalles innecesarios. Abrir espacios para que el grupo hable. Prestar especial atención a quienes eran cercanos. Si la muerte fue por suicidio: no describir el método ni presentarlo como una salida, y seguir el protocolo de postvención de la institución.

Violencia entre pares y amenazas. Primera respuesta: separar y resguardar a los involucrados, bajar la tensión, no humillar ni exponer. Toda amenaza se toma en serio, también las que aparecen en redes.

Bullying o ciberacoso. Primera respuesta: escuchar a quien lo sufre sin culpabilizarlo. No pedirle que muestre ni reenvíe capturas o imágenes, y no reenviarlas. No enfrentar en público a quienes lo hacen. Avisar al equipo.

Grooming o difusión de imágenes íntimas. Señales: un adulto o alguien mayor que lo contacta por redes o juegos en línea, le hace regalos, le pide fotos o que guarde secretos; o una imagen íntima suya que circula. Primera respuesta: escuchar sin culpar (quien pide o difunde es el responsable, nunca el chico). No pedir, no mirar, no guardar ni reenviar imágenes. Pedirle que no borre las conversaciones. Avisa enseguida al counselor y a la dirección. Si sospechas que el chico o la chica está siendo abusado, la obligación de denunciar a la Florida Abuse Hotline (1-800-962-2873) también es tuya.

Consumo. Primera respuesta: si hay signos de intoxicación, atención médica. No sermonear ni exponer frente al grupo. Escuchar qué está pasando.

Crisis de angustia. Primera respuesta: llevar al alumno a un lugar tranquilo y acompañarlo. Hablar en voz baja, respirar juntos despacio, no forzarlo a hablar. Si no cede o hay síntomas físicos intensos, atención médica.

Violencia en el noviazgo. Señales: alguien que le controla el celular o la ropa, celos intensos, que lo aleja de sus amigos, miedo a la reacción de la pareja, lesiones. Primera respuesta: escuchar sin juzgar la relación ni presionar para que la termine. Nombrar que el control y los celos no son una forma de amor. Avisar al equipo y, si hay riesgo, activar el protocolo.

Conducta alimentaria. Señales: saltear comidas o comer muy poco, cambios marcados de peso, ejercicio excesivo, comentarios frecuentes sobre el cuerpo, ir al baño enseguida después de comer. Primera respuesta: hablar en privado desde la preocupación por cómo está, no desde el peso ni la comida. No comentar su cuerpo ni controlar lo que come. Avisar al equipo, que decide cómo informar a la familia. Si hay desmayos, mareos o debilidad, atención médica.

En Florida

En Florida, toda persona que sepa o sospeche razonablemente que un menor sufre maltrato, abandono o negligencia está obligada por ley a denunciarlo a la Florida Abuse Hotline: 1-800-962-2873, las 24 horas, o en línea en el sitio del Department of Children and Families (s. 39.201, F.S.). Sigue también el protocolo de tu escuela y avisa al counselor.