Grados 9 a 12. 25 minutos.
Para quien la da
- No se le pide a nadie que cuente en voz alta un momento difícil. El trabajo personal queda en la hoja de cada uno.
- Se evitan las frases que cierran: "todo pasa por algo", "hay que ser fuerte", "otros están peor".
- La pieza no enseña a aguantar. Enseña que los momentos difíciles se atraviesan, y que no se atraviesan solos.
- Si alguien cuenta algo que preocupa, se sigue la guía de primera respuesta de la escuela y se avisa al counselor.
Apertura (3 minutos)
Se escribe en el pizarrón la palabra fuerte. Una pregunta para el grupo: ¿Qué quiere decir ser fuerte cuando algo sale mal?
Se anotan las respuestas tal como salen. Suelen aparecer "no llorar", "seguir como si nada", "arreglárselas solo". Quedan a la vista: al final se vuelve a ellas.
Lo que conviene saber (7 minutos)
A todos nos toca pasar por momentos difíciles: algo que se pierde, algo que cambia, algo que no salió. Pasarla mal no es fallar. Es parte de estar vivo.
Se suele decir que hay personas fuertes y personas débiles, como si fuera algo con lo que se nace. No funciona así. Lo que nos permite atravesar un mal momento no se trae: se arma, con tiempo y con otros.
Tres cosas ayudan:
- Ponerle nombre. Lo que no se nombra pesa más. Decir "estoy triste", "tengo miedo" o "estoy enojado" ya es empezar a moverse.
- No atravesarlo solo. No hace falta contárselo a todos. Alcanza con una persona.
- Dar un paso chico. Seguir adelante no es apretar los dientes. A veces es parar, y después volver a intentar.
Y cuando algo ya pasó, vale la pena mirar atrás y preguntarse qué te sostuvo. Agradecer no es obligarse a ver el lado bueno de lo que dolió. Es reconocer quién estuvo, y qué te ayudó a seguir.
No todo pasa solo. Si un mal momento dura y pesa demasiado, es hora de pedir ayuda.
Lo que me sostuvo (10 minutos)
Cada uno trabaja en su hoja, solo para sí. Elige un momento difícil que ya pasó y que hoy puede mirar. No tiene que ser lo más difícil de su vida.
Dibuja una línea, y sobre ella marca tres puntos:
- Qué pasó, en pocas palabras.
- Qué o quién me sostuvo: una persona, un lugar, algo que hacía.
- Qué sé ahora que antes no sabía.
Quien prefiere no trabajar con algo propio lo hace con un personaje de un libro, una serie o una película.
Al final, quien quiere comparte una sola cosa: qué fue lo que lo sostuvo. Sin contar el resto. Se arma en el pizarrón la lista del grupo.
Cierre: el hilo de Ariadna (5 minutos)
Cuenta el mito que Teseo tenía que entrar a un laberinto del que nadie había vuelto. Ariadna le dio un ovillo de hilo: él ató una punta en la entrada y avanzó sin soltarlo. No salió porque fuera el más fuerte. Salió porque tenía un hilo, y porque alguien se lo había dado.
Se vuelve a la palabra del pizarrón y a lo que el grupo dijo al principio. ¿Cambiarías algo de lo que anotamos?
Para llevarse:
- ¿Cuál es tu hilo?
- ¿Para quién podrías ser tú el hilo?