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Paso 5 de 6

Acompañar

Todo lo que tu equipo necesita para trabajar, listo para usar.

Quién: counselors y docentes Tiempo: unas cinco horas y media por grado por año, casi siempre en bloques de 25 minutos.

Recibe: La guía del áreaLos talleres del áreaSeis piezas fijas para todos los grados

El equipo trabaja con el grado con guías y talleres listos para usar para esa área, más las piezas fijas que reciben todos los grados.

Guía del área

Vincularme

Qué es Vincularme, cómo se ve en un grado y qué ayuda.

Leer la guía completa

Para el counselor y el equipo de la escuela.

Qué es. La capacidad de construir vínculos de confianza, pedir ayuda, resolver desacuerdos y cuidar a otros.

Por qué pesa en la adolescencia. Los vínculos entre pares son sostén y también pueden ser riesgo. Pedir ayuda a un adulto suele costar. Y lo virtual cambió los conflictos: muchos empiezan en un grupo de chat y siguen en el aula.

Cómo se ve en un grupo en "Empezar por acá":

  • Conflictos que escalan a peleas o exclusiones.
  • Chicos que dicen no tener con quién hablar.
  • Grupos cerrados que no dejan entrar a otros.
  • Conflictos que vienen de las redes y aparecen en clase.

Qué no ayuda. Resolver por ellos, castigar sin reparar, o ignorar lo que pasa en las redes.

Qué sí ayuda. Identificar adultos de referencia, practicar cómo pedir y ofrecer ayuda, construir acuerdos de grupo y abrir espacios de reparación.

Talleres del área: "El hilo".

Taller del área

El hilo

Pedir ayuda no es debilidad. 80 minutos, o dos encuentros de 40; se está adaptando a bloques de 25 minutos.

Leer el taller completo
ÁreaEdadDuraciónCoordinaMateriales
Vincularme12 a 1880 min (o dos encuentros de 40)Counselor y equipo de la escuela o docenteUn ovillo de lana, hojas, lápices, afiches, fibras, tarjetas en blanco

Objetivo. Que el grupo piense que pedir ayuda no es debilidad, reconozca en quién puede apoyarse, y distinga los vínculos que cuidan de los que dañan.

Idea central para quien coordina. Nadie sale solo del laberinto: pedir el hilo también es una forma de ser fuerte. Todo el taller vuelve a esa frase.

Antes del taller
  • Consigue un ovillo de lana y prepara hojas para cada alumno.
  • Piensa los grupos de antemano (4 o 5 por grupo), mezclando a quienes no suelen trabajar juntos.
  • Ten a mano el protocolo de la escuela y la Guía de primera respuesta, por si aparece algo que preocupa.
  • Averigua de antemano a quién pueden recurrir los chicos en la escuela, para nombrarlo al final.
1. Encuadre (5 min)

Antes de empezar, di con tus palabras algo así:

"Hoy vamos a hablar de algo que nos pasa a todos, también a los adultos. No hay respuestas correctas. Nadie tiene que contar nada personal si no quiere, y se puede pasar. Lo que comparten los demás no se repite afuera. Si alguien está en riesgo, los adultos van a ayudar."

2. Relato (5 min): Teseo y el hilo de Ariadna

Léelo o cuéntalo:

"En la isla de Creta había un laberinto enorme donde vivía el Minotauro. Nadie que entraba lograba salir. Teseo decidió entrar a enfrentarlo. Antes de que fuera, Ariadna le dio un ovillo de hilo. Teseo ató una punta a la entrada y lo fue desenrollando a medida que avanzaba. Después de enfrentar al Minotauro, siguió el hilo y pudo volver a la salida."

3. Preguntas que abren (10 min)

Hazlas de a una. Espera: el silencio es parte del trabajo.

  1. ¿Teseo habría salido solo?
  2. Teseo era fuerte. ¿Por qué igual necesitó el hilo?
  3. ¿Por qué a veces nos cuesta tanto pedir ayuda?
  4. Si hoy hubiera laberintos, ¿cuáles serían?

Si nadie habla: ofrece un ejemplo tuyo, cotidiano ("a mí me cuesta pedir ayuda cuando siento que tendría que poder solo"). Abre la puerta sin exponer a nadie.

Cómo recibir las respuestas: no discutas por qué cuesta pedir ayuda (vergüenza, no querer molestar, "me tengo que arreglar solo"): todas son reales. Devuelve con otra pregunta.

4. Lo que conviene saber (10 min): los hilos
  • Pedir ayuda es una habilidad, no una debilidad. Hasta los héroes de los mitos la necesitan.
  • Un vínculo de confianza es uno donde me puedo mostrar como soy, me escuchan y no me hacen sentir menos.
  • Hay vínculos que parecen cuidar pero dañan: cuando alguien controla, aísla, revisa el celular o hace sentir culpa.
  • También hay adultos que se acercan por internet con otras intenciones. Reconocerlo es el primer paso para pedir ayuda.

Cierra con la frase: "Nadie sale solo del laberinto."

5. Pata creativa (25 min): mi red

Primero, cada alumno dibuja en una hoja su propio mapa de hilos, en privado y sin compartirlo: a quién podría recurrir si está triste, si tiene un problema en la escuela, si algo le da miedo. Después, en grupos, arman un afiche con frases posibles para pedir ayuda (por ejemplo: "¿Tienes un minuto? Me pasa algo").

Puesta en común: cada grupo comparte sus frases. Quedan en un afiche en el aula.

6. A la vida cotidiana (15 min): usar un hilo

Cada alumno completa su tarjeta en blanco, en forma privada:

  • Un hilo que tengo es…
  • Algo chico que podría pedirle esta semana es…
  • Alguien a quien podría preguntarle cómo está de verdad es…

Le sacan una foto y se la llevan. No se entrega ni se lee en voz alta.

Al final, recuerda a quién pueden recurrir en la escuela (el counselor y el equipo de la escuela) y que existen líneas de ayuda.

7. Cierre (5 min): la red

En ronda, el ovillo pasa de mano en mano sin soltar el hilo, y cada uno dice una palabra de lo que hace confiable a un vínculo. Al final, el grupo ve la red que armó. Se puede pasar el ovillo sin hablar.

Cuidado
  • El mapa de hilos es privado: algunos chicos pueden tener pocos y no tienen que exponerlo.
  • Si alguien cuenta una situación de vínculo violento o de un adulto que se le acerca por internet, no profundices frente al grupo: acércate después en privado y sigue la Guía de primera respuesta.
  • Sigue el protocolo de la escuela y consulta con el counselor y el equipo de la escuela.
  • No prometas confidencialidad absoluta: si hay riesgo, hay que actuar.
Por edad
  • 12 a 14: centra el taller en la amistad, en pertenecer al grupo y en pedir ayuda a los adultos de la escuela y de la casa. El cierre con el ovillo es ideal a esta edad.
  • 15 a 18: da más lugar a los noviazgos (control, celos, presión) y a los vínculos en línea, incluido el grooming. En el mapa de hilos, suma recursos fuera del entorno cercano: el centro de salud, las líneas de ayuda y los espacios del barrio.
Después del taller

El counselor y el equipo de la escuela anotan en 3 líneas qué apareció sobre pedir ayuda y sobre los vínculos del grupo, sin nombres. Ese registro alimenta la etapa Sostener y el próximo ciclo.

Pieza fija

Atravesar un momento difícil

Una de las seis piezas de 25 minutos que reciben todos los grados.

Leer la pieza completa

Grados 9 a 12. 25 minutos.

Para quien la da

  • No se le pide a nadie que cuente en voz alta un momento difícil. El trabajo personal queda en la hoja de cada uno.
  • Se evitan las frases que cierran: "todo pasa por algo", "hay que ser fuerte", "otros están peor".
  • La pieza no enseña a aguantar. Enseña que los momentos difíciles se atraviesan, y que no se atraviesan solos.
  • Si alguien cuenta algo que preocupa, se sigue la guía de primera respuesta de la escuela y se avisa al counselor.

Apertura (3 minutos)

Se escribe en el pizarrón la palabra fuerte. Una pregunta para el grupo: ¿Qué quiere decir ser fuerte cuando algo sale mal?

Se anotan las respuestas tal como salen. Suelen aparecer "no llorar", "seguir como si nada", "arreglárselas solo". Quedan a la vista: al final se vuelve a ellas.

Lo que conviene saber (7 minutos)

A todos nos toca pasar por momentos difíciles: algo que se pierde, algo que cambia, algo que no salió. Pasarla mal no es fallar. Es parte de estar vivo.

Se suele decir que hay personas fuertes y personas débiles, como si fuera algo con lo que se nace. No funciona así. Lo que nos permite atravesar un mal momento no se trae: se arma, con tiempo y con otros.

Tres cosas ayudan:

  • Ponerle nombre. Lo que no se nombra pesa más. Decir "estoy triste", "tengo miedo" o "estoy enojado" ya es empezar a moverse.
  • No atravesarlo solo. No hace falta contárselo a todos. Alcanza con una persona.
  • Dar un paso chico. Seguir adelante no es apretar los dientes. A veces es parar, y después volver a intentar.

Y cuando algo ya pasó, vale la pena mirar atrás y preguntarse qué te sostuvo. Agradecer no es obligarse a ver el lado bueno de lo que dolió. Es reconocer quién estuvo, y qué te ayudó a seguir.

No todo pasa solo. Si un mal momento dura y pesa demasiado, es hora de pedir ayuda.

Lo que me sostuvo (10 minutos)

Cada uno trabaja en su hoja, solo para sí. Elige un momento difícil que ya pasó y que hoy puede mirar. No tiene que ser lo más difícil de su vida.

Dibuja una línea, y sobre ella marca tres puntos:

  • Qué pasó, en pocas palabras.
  • Qué o quién me sostuvo: una persona, un lugar, algo que hacía.
  • Qué sé ahora que antes no sabía.

Quien prefiere no trabajar con algo propio lo hace con un personaje de un libro, una serie o una película.

Al final, quien quiere comparte una sola cosa: qué fue lo que lo sostuvo. Sin contar el resto. Se arma en el pizarrón la lista del grupo.

Cierre: el hilo de Ariadna (5 minutos)

Cuenta el mito que Teseo tenía que entrar a un laberinto del que nadie había vuelto. Ariadna le dio un ovillo de hilo: él ató una punta en la entrada y avanzó sin soltarlo. No salió porque fuera el más fuerte. Salió porque tenía un hilo, y porque alguien se lo había dado.

Se vuelve a la palabra del pizarrón y a lo que el grupo dijo al principio. ¿Cambiarías algo de lo que anotamos?

Para llevarse:

  • ¿Cuál es tu hilo?
  • ¿Para quién podrías ser tú el hilo?